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El sueldo es una de las principales motivaciones que nos empuja a ir a trabajar todos los días. Es importante que un empleo cumpla con unas expectativas salariales acordes a nuestra capacidad y dedicación, aunque en una entrevista de trabajo suele ser un tema incómodo para los candidatos. En nuestra escuela de negocios hoy te planteamos algunas recomendaciones para negociar el sueldo en un proceso de selección.

El sueldo es uno de los temas que pueden ponerse sobre la mesa en una entrevista de trabajo, aunque el objetivo prioritario debe ser precisamente el acceder al puesto ofertado. Por ese motivo, en un proceso de selección se aconseja, en primer lugar, demostrar que el puesto nos interesa y que somos el profesional que la empresa está buscando, poniendo en valor los logros profesionales. Desde ese punto, es más fácil entablar una negociación sobre lo que debemos cobrar por nuestro trabajo.

 

Estrategias para negociar el salario en una entrevista de trabajo

Llegará un momento en el que los candidatos tendrán que hablar directamente del salario que esperan recibir y será entonces cuando salgan a relucir sus habilidades como negociadores.

En esta negociación, los aspirantes pueden encontrarse todo tipo de escenarios y deben saber reaccionar para conseguir mejoras que acerquen la propuesta de la empresa a sus expectativas, sin que sus demandas les hagan caer de la candidatura al puesto. Estos son algunos consejos que pueden ayudarte en esta negociación:

 

Deja el asunto del sueldo para el final

Si el entrevistador no plantea la cuestión, es aconsejable dejar la negociación del sueldo para el final de la entrevista. De esta forma, los candidatos tienen más tiempo para intentar convencer al reclutador de que son el candidato adecuado para el puesto, y ganar una mejor posición de cara a esta negociación. Si durante la entrevista el aspirante demuestra interés y motivación por el puesto, le será más fácil entablar una buena negociación.

 

No rechaces la primera oferta aunque no te guste

Si la propuesta salarial que nos hace la empresa no nos convence, no la rechaces a la primera. Es conveniente sopesar si el puesto nos interesa y si permite un desarrollo profesional a medio plazo que mejore nuestra perspectiva salarial.

En este sentido, es aconsejable averiguar antes cuál es la remuneración en un puesto similar en ese sector, para establecer un objetivo razonable, según nuestra experiencia y capacidades.

 

Los aspectos al margen del sueldo también cuentan

Una forma de negociar una propuesta de salario cuando la propuesta de la empresa se queda por debajo de nuestras expectativas, consiste en poner el foco en los aspectos no económicos. Asuntos como la flexibilidad horaria y las posibilidades de desarrollo también son importantes y pueden compensar un menor sueldo.

Hay empresas que plantean incentivos económicos, en forma de bonus o comisiones, que complementan un sueldo fijo más modesto. En estos casos, es recomendable dejarlo por escrito, describiendo cómo serán estos incentivos y detallando aspectos como los objetivos que se deben cumplir para que el trabajador tenga derecho a ellos, su cuantía y la frecuencia con que se abonan.