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La recuperación de la economía ha impulsado la generación de empleo entre las empresas, que han visto incrementar su actividad y han tenido que aumentar sus plantillas. Sin embargo, es necesario hacer números y calcular bien los costes de la contratación de nuevos empleados para no desajustar la partida de personal. Desde nuestra escuela de negocios te contamos lo que le cuesta a una empresa contratar un trabajador.

Contratar nuevos empleados tiene un coste significativo para las empresas en España. Según los datos difundidos por el Instituto de Estudios Económicos (IEE), el año pasado el coste laboral no salarial se situó en el conjunto de la Unión Europea en un promedio del 31% sobre el salario bruto. Por su parte, España ocupa el puesto 11 entre los países europeos, con un coste laboral no salarial equivalente al 35% sobre el salario bruto, por encima de la media europea.

 

¿Qué costes deben tener en cuenta las empresas al contratar?

En el momento de evaluar la ampliación de la plantilla, las empresas deben tener en cuenta varios aspectos. Por ejemplo, el tipo de contrato (temporal o indefinido, a jornada parcial o completa) determina la cuantía del pago de cobertura por desempleo que lleva asociado. En este sentido, cabe destacar que los contratos temporales tienen unas cuotas de cotización mucho más elevadas que los indefinidos.

 

Los gastos de Seguridad Social

Por otra parte, la empresa tiene que costear el salario bruto, la cotización a la Seguridad Social y el tipo de retención del IRPF. El mayor gasto que debe asumir una empresa es la cotización a la Seguridad Social por contingencias comunes. Estas contingencias comunes dan cobertura a diferentes situaciones, como las bajas temporales por enfermedad o accidente, o las prestaciones de jubilación, de incapacidad, etc.

Se trata de un 23,6% de la base de cotización, con un máximo de 3.597 euros al mes y un mínimo que oscila entre los 753 y los 1.051,5 euros al mes, dependiendo de la categoría profesional.

Además, hay que destinar un porcentaje del 0,20% al FOGASA (Fondo de Garantía Social) y otro 0,70% para la Formación Profesional.

 

Otros gastos a tener en cuenta

Hay profesiones que no se incluyen en el régimen general de la Seguridad Social, y se rigen por regímenes especiales, con otras bases de cotización y peculiaridades diferentes. En estos casos, podemos encontrar con trabajadores del campo o pescadores, así como trabajadores de la minería y las empleadas del hogar. En todas estas profesiones, los costes varían.

Además, es importante que la empresa tenga presente los costes derivados de la liquidación del contrato. Incluso si el contrato es indefinido, las circunstancias del negocio o de la propia relación laboral pueden derivar en un despido del trabajador, con los posibles costes que tiene para la empresa. En caso de que se produzca un despido improcedente, hay que abonar los pagos pendientes y la correspondiente indemnización, que equivale a 33 días de salario por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades.

 

Las bonificaciones para favorecer la contratación de las empresas

Contratar a un nuevo empleado no sale barato, por eso desde la Administración se han desarrollado una serie de bonificaciones que pretenden incentivar la creación de empleo en determinadas circunstancias y con un perfil de trabajadores definido. En esta línea, existen bonificaciones para realizar contratos indefinidos de apoyo a emprendedores o contratos indefinidos de trabajadores con alguna discapacidad, entre otros.

Otros incentivos a la contratación se han dirigido al fomento de la incorporación de jóvenes a las empresas, mediante contratos en prácticas que tienen una reducción del 50% en los costes laborales para el empresario. Sin embargo, para acceder a estas bonificaciones el joven empleado no debe haber cumplido los 30 años y deberá tener una titulación universitaria o formación profesional acorde con el puesto y no haber concluido sus estudios hace más de 5 años.

Para aquéllos sin estudios y menores de 25 años, existe la modalidad de formación y aprendizaje con un ahorro del 100% en contingencias comunes para las pymes durante los tres primeros años.