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Muchos tienen claro desde el primer momento que su mejor trabajo sería aquel en el que ellos sena sus propios jefes, controlar sus propios horarios y generar sus propios ingresos. Esto es lo que sería un emprendedor en el sentido estricto de la palabra. Asumir el riesgo y las ganancias. Pero no todo es así.

Hoy en día emprender abarca mucho más que montar un propio negocio o pequeña startup, abarca crear nuevos e innovadores productos, poner al servicio de la sociedad nuevas soluciones que mejoren la vida, ver soluciones a problemas cotidianos etc. Son personas con capacidades especiales, líderes sociales, que aportan valor y acción a la sociedad, ya que sus ideas las ponen en práctica, ya sea creando trabajos o poniendo un nuevo producto al servicio del mercado, buscando siempre el progreso mundial.

La mayoría de los proyectos de emprendimiento empiezan como pequeñas empresas, pero no todas las pequeñas empresas entran dentro del emprendimiento. Montar un negocio es emprender, pero si no innovas y creces y te conformas con lo que tienes, tendrás un negocio, pero no serás un emprendedor. Ten en cuenta que no tendrás muchas horas libres hasta que no estabilices el negocio, tendrás que ofrecer un buen producto o servicio, pero necesitaras también de estrategias publicitarias invirtiendo en tu imagen, no tendrás jefes porque los jefes serán tus clientes etc.

Ser emprendedor no siempre es una tarea fácil, requiere de compromiso, dedicación y no desalentarse ante las numerosas trabas que encontrará a lo largo del camino. Cada emprendedor tendrá sus propias razones para serlo, pero bajo la idea de cambiar el mundo se amparan muchos de los emprendedores sociales actuales con la misión de que sus ganancias se puedan canalizar también en causas nobles.

Hay que tener en cuenta que el riesgo y el emprendimiento van unidos de la mano. Ese es el verdadero “espíritu emprendedor”. El riesgo financiero ante la hazaña de emprender algo nuevo, no saber cómo se comportará el mercado etc. va unido también a la necesidad de experimentar. Su curiosidad les hace tener un crecimiento continuo, no soportan la idea de pensar que podría haber pasado por no hacer algo que tenían en mente. Les gustan los retos, son ambiciosos, en definitiva, son imparables.

Entre las muchas habilidades que debe tener un emprendedor destacaríamos unos buenos conocimientos en informática, dominio numérico, habilidad para comunicarse, administración y planificación, toma de decisiones con habilidad, conocimientos sobre marketing, gestor en negocios, habilidad de motivar, autoaprendizaje etc.

Siempre es bueno seguir los consejos de otros profesionales antes de aventurarte; como iniciar el negocio con las deudas menos posibles que se pueda, detectar las oportunidades claves que el mercado ofrece, guiarte por tu intuición e instinto, y también saber aceptar el fracaso para poder buscar respuesta rápida y mejorar con los errores cometidos.

Debemos de tener en cuenta que si quieres tener éxito en un proyecto de emprendimiento debes tener en cuenta las debilidades para poder fortalecerlas: trabajar demasiado y como consecuencia rendir menos (pudiendo delegar en otras personas que pudieran compensar el exceso de trabajo), creer en tus ideas sin que ello signifique no creer en nada más( no confiar en lo demás), controlar una mente con muchas ideas, esto significaría no poder controlar o llegar a ejecutar todo (se debe de gestionar paso a paso),..por el contrario tener una mente emprendedora te permite llegar a crear, llegar a emprender. No tener patrones mentales preconcebidos, renovar la mente y vivir informado, actualizado y abierto a los cambios.

En la actualidad el emprendimiento se pueda hacer a través de la forma tradicional, con la creación de empresas o hacerlo a través de un “ecosistema emprendedor” a través de programas que ofrezcan la creación de empresas o startup, a través de organizaciones que ofrecen consultoría a los emprendedores o programas de emprendimiento como las incubadoras de empresas, programas académicos específicos o financiación desde entidades públicas o privadas.

Un buen ejemplo de ello desde el ámbito privado es EMPRENDELAND INVESMENT, un Campus de Emprendedores, que es incubadora, aceleradora y vivero de empresas creado por Gade Business School para el desarrollo de proyectos empresariales en un entorno adecuado dentro de una comunidad de emprendedores.

El proyecto surge en el marco del gran cambio socio-económico para dar soporte a emprendedores y cuya misión es promover la creación y desarrollo de empresas competitivas tanto en el ámbito nacional como internacional, proporcionando los recursos necesarios para la transformación de ideas en proyectos emprendedores con alto potencial en desarrollo y socialmente comprometidos con su comunidad y con el medio ambiente, fomentando el emprendimiento social.

A su vez, Gade Business School pone al alcance del emprendedor un programa específico: Master de Emprendedores que prepara al alumno para el desarrollo de un proyecto profesional de éxito introduciendo las claves prácticas y orientado a alcanzar los conocimientos necesarios para cualquier emprendedor o empresario, centrando la formación no solo a nivel de habilidades profesionales sino también en el desarrollo personal al más alto nivel a través de las herramientas y los recursos necesarios.

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