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Ser emprendedor no es fácil. Requiere de pasión, mucho trabajo y una serie de cualidades que le ayudarán a crecer como empresario. Desde nuestra escuela de negocios te exponemos qué virtudes definen a los emprendedores y las cualidades que ayudarán a los futuros empresarios a sacar adelante sus proyectos y lograr sus objetivos.

Poner en marcha una empresa requiere de gran cantidad de sentido común. Deben ser personas realistas, con una clara idea de lo que es su negocio y ganas de sacarlo adelante. Además, el emprendimiento exige disciplina y cierta dosis de confianza en uno mismo para sortear las dificultades que, sin duda, encontrará en el camino. Pero no son esas las únicas cualidades que ayudarán a los futuros emprendedores a sacar adelante sus proyectos con éxito.

En un artículo publicado en la ‘Harvard Business Review’, el experto en valoración personal Bill J. Bonnstetter publicó los resultados de un estudio sobre las habilidades personales que identifican a las personas con una mentalidad empresarial. Bonnstetter constató en este estudio que mediante el análisis de cinco habilidades personales en diferentes individuos, era posible predecir con más de un 90 por ciento de acierto quiénes se convertirían en empresario.

 

Cualidades que definen a un emprendedor

 

Capacidad de persuasión

La capacidad de convencer a otros y hacerles cambiar su forma de pensar, creer o comportarse con el objetivo de encontrar apoyos para impulsar un proyecto es la cualidad que más presente está entre los empresarios y emprendedores. Lo cierto es que es una capacidad necesaria tanto para conformar equipos como para lograr el apoyo de inversores.

 

Liderazgo

Es otra de las actitudes que no suelen faltar. Los buenos líderes destacan por ser competitivos y tener una sólida visión de su negocio de cara al futuro. Para las personas con una mentalidad empresarial, la fuerza de su visión está generalmente ligada a un producto o servicio que ofrece soluciones a diversos problemas, incluso cuando el público en general no es consciente de que existen esos problemas.

 

Fuerza de voluntad e iniciativa propia

Es lo que Bonnstetter define como “personal accountability”. En su estudio se refiere a la cualidad que define la iniciativa propia, la confianza en uno mismo y la voluntad de asumir la responsabilidad por las acciones personales. Estas personas asumen los riesgos de sus decisiones y ven los obstáculos para la puesta en marcha de un negocio como una parte del proceso. En vez darse por vencidos, redoblan sus esfuerzos para superarlos.

 

La orientación a la consecución de objetivos

Es otra habilidad clave de las personas con mentalidad empresarial. Quienes son capaces de enfocar toda su energía al cumplimiento de un objetivo, pueden llegar a influir en los demás para conseguir su apoyo. De hecho, muchos de los emprendedores reconocían ser más productivos cuando trabajaba en colaboración con otros para lograr metas. En cualquier caso, es fundamental que los emprendedores y empresarios tengan una marcada orientación a la consecución de objetivos, ya que el éxito de su producto o servicio dependerá de ello.

 

Las habilidades personales

El dominio de las habilidades personales es para Bonnstetter “el pegamento que mantiene a las otras cuatro cualidades unidas”. La comunicación, la construcción de relaciones, la capacidad de llevarse bien con personas de todo tipo son rasgos de este tipo de personas. Sin habilidades interpersonales, un empresario tendría problemas para transmitir su visión del negocio a personas que no comparten su forma de ver el mercado.