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Emprender consiste, básicamente, en asumir riesgos relacionados con los vaivenes del mercado, el entorno, la financiación del negocio, y la respuesta de clientes y proveedores. No obstante, también hay que tener en cuenta riesgos que pueden acabar con una empresa de forma fulminante, como consecuencia de un suceso inesperado. Estos riesgos, que preocupan a muchas empresas y pymes, cambian constantemente y requieren de una gestión adecuada. En nuestra escuela de negocios te contamos qué riesgos amenazan a las empresas en 2017.

El beneficio económico es la razón de ser de las empresas y una de las amenazas que más les preocupa es que cualquier suceso altere su cuenta de resultados. De hecho, el último Barómetro de Riesgos 2017 elaborado por la multinacional Allianz concluye que lo que más temen las empresas españolas son las pérdidas económicas originadas por una incidencia grave. Pero también son importantes otros riesgos que pueden detener la actividad de cualquier organización.

 

Las empresas, preocupadas por las pérdidas que generan los imprevistos

El 52% de las empresas reconoció estar preocupada por la posibilidad de que un suceso repentino cause pérdidas al negocio, una amenaza que tiene mucho que ver con la forma en que producen las grandes empresas.

Lo cierto es que los procesos de producción de las empresas son relativamente vulnerables a la pérdida de beneficios. Hoy se externalizan muchos servicios, las grandes empresas confían parte de su actividad a otras empresas subcontratadas y, en un entorno cada vez más conectado, los problemas de proveedores, fabricantes y comercializadores repercuten en el resto del ecosistema de producción.

 

Ciberataques y tecnología, un gran riesgo para las empresas

Además, Internet esconde otra temible amenaza para las empresas y pymes. Casi el 40% de las empresas está preocupada por las consecuencias que puede tener en su actividad un incidente cibernético. Hablamos de problemas relacionados con fallos tecnológicos que interrumpan la actividad de la empresa, o incluso la posibilidad de ser víctimas de ciberdelitos y robo de datos. En este sentido, el informe de Allianz señala que el aumento de la interconectividad y la sofisticación de los ataques entraña un enorme riesgo para las empresas.

 

Los cambios regulatorios son más temidos que las catástrofes

Una de las conclusiones que llama la atención de este informe es que revela una gran preocupación por el marco regulatorio en el que se mueven las empresas. Las compañías se muestran sensibles a estos temas, en un momento en el que se anuncian medidas proteccionistas en muchas partes del mundo.

De hecho, el 29% de las empresas están preocupadas por que se produzcan cambios regulatorios que generen nuevas sanciones económicas, más tasas y un mayor proteccionismo. Este porcentaje supera a otros riesgos industriales que tradicionalmente son tenidos en cuenta por las empresas, como los incendios o explosiones (27%) y las catástrofes naturales (27%).

 

Preocupación por la marcha de los mercados

También son importantes las amenazas que el tejido empresarial ve en la marcha de los mercados. Aspectos como la volatilidad, la intensificación de la competencia o el estancamiento del mercado se ven como un riesgo por el 22% de las empresas.

Asimismo preocupa la evolución de la economía en general y las políticas que se puedan desarrollar en el ámbito macroeconómico, sobre todo por las consecuencias que puede tener en los mercados el desarrollo de programas de austeridad o inflación. El 19% de las empresas percibe estas situaciones como una amenaza más.