Seleccionar página

Los negocios y la forma de trabajo han evolucionado mucho estos últimos años, por eso, surgen nuevos modelos que intentan calar hondo en el mercado y aportar cambios, renovando a las empresas y su modelos de actuación.

 

¿Qué es el modelo de negocios EFQM?

También llamado Modelo Europeo de Excelencia Empresarial, está patrocinado por la EFQM y la Comisión de la Unión Europea.

 

Se trata de un modelo no normativo, en el que lo fundamental es la autoevaluación, basada en un análisis de cómo funciona el sistema de gestión de una organización en concreto, utilizando para ello, los criterios del mismo modelo.

 

El modelo EFQM, no contradice a otros modelos o enfoques empresariales, como la normativa ISO u otras normas industriales, más bien, se trata de una integración de varios de ellos, para dar con un esquema más amplio y completo.

 

Su utilización constante permite a los equipos directivos disponer de planes de mejora basados en hechos objetivos y en una visión común y conjunta sobre las metas que se han de alcanzar y las herramientas que se deben utilizar.

 

El Modelo EFQM consta de dos partes:

  • Un conjunto de criterios de excelencia empresarial que engloba  todas las áreas de actuación y de  funcionamiento de una empresa.

  • Un conjunto de reglas de evaluación del comportamiento de la organización en cada criterio. Estos son los criterios:

Los Resultados, los criterios 6 al 9, representan lo que la organización consigue para cada uno de sus 4 actores principales:  Clientes, Empleados, Sociedad e Inversores.

Los Agentes, los criterios 1 al 5, son aspectos del sistema de gestión de la organización. En otras palabras: son las causas  por las que se producen los resultados. Para cada grupo de los llamados criterios, existe un conjunto de reglas de evaluación basadas lógica REDER (Resultados, Enfoque, Despliegue, Evaluación y Revisión)

Los resultados siempre muestran resultados positivos, siendo comparados, también de forma positiva, con los objetivos propios y con los resultados de otras empresas, estar causados por los enfoques de los agentes y abarcar todas las áreas relevantes.

Los agentes, por otra parte deben estar bien integrados con otros aspectos del sistema de gestión empresarial. Debemos comprobar periódicamente si son efectivos y han de ser implantados en las operaciones de la organización.