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La primera vez que nos enfrentamos a una tarea de responsabilidad, podemos sentir cierta inseguridad. Nuestro primer empleo, nuestra primera reunión con un cliente… Al igual que ocurre cuando somos los encargados de liderar un equipo por primera vez, pueden surgirnos decenas de preguntas sobre cómo organizarnos o cómo debe ser el trato con estas personas.

 

En nuestra escuela de negocios, os traemos estos consejos sobre cómo liderar un primer equipo de trabajo:

 

Conocer el entorno en el que se mueve la empresa

Si vas a liderar por primera vez un equipo de personas, es importante que entiendas el entorno y mercado en el que se mueve la empresa, es decir, debes conocer todo el proceso de trabajo de la corporación, cuáles son sus clientes y quiénes son sus principales proveedores. Sabiendo toda esta información, ya irás un paso por delante y estarás listo para dar tus primeros pasos.

 

Decide cómo vas a trabajar

Una vez conozcas cómo trabaja la empresa, es el momento en el que tienes que decidir cómo vas a trabajar tú para mejorar o mantener la situación de la misma. Establece un plan de trabajo mensual y si da resultado, síguelo en futuras ocasiones.

 

Consulta con tu equipo

En caso de que tu plan de trabajo no funcione, no te preocupes, reúne a tu equipo y consulta con ellos todo lo que necesites. Ten en cuenta que su experiencia es de gran importancia y de que pueden ser un gran apoyo para ti.

 

Transforma a tu equipo en colaboradores

Tal y como te indicamos en el paso anterior, es importante que consultes a tu equipo, pero lo es más, que consigas que sean más que meros consejeros, lo esencial es que los conviertas en colaboradores de confianza, a los que hacer propuestas, con los que poder contar para cualquiera de las tareas necesarias de la empresa y siempre brindándoles la autonomía necesaria como para que no sea necesaria una supervisión continua.

 

Desarrolla sus perfiles profesionales

Un buen líder debe ser capaz de hacer mejorar a su equipo, conoce en profundidad a las personas que forman parte de él y aprende cómo debes sacar el máximo partido a cada uno de ellos.

 

Controla y evalúa los resultados

Para saber si todo funciona según lo previsto, debes realizar estudios de tu propio funcionamiento y del de aquellos a los que diriges.