Seleccionar página

Las mujeres se abren, poco a poco, paso en un mundo capitaneado por hombres: los negocios.

Pero actualmente, ¿se ha instalado la igualdad en el mercado empresarial?

El mundo de los negocios sigue presentando un panorama mayoritariamente masculino. Son muchos los hombres que ocupan altos cargos en empresas. Para ejemplificar mucho mejor este tema, hay que decir que, como norma general, una mujer debe trabajar 84 días más que un hombre, en un mismo puesto de trabajo, para ganar lo mismo. 

 

Solo 1 de cada 10 directivos en España son mujeres. La escasez de mujeres en altos cargos es un problema que afecta a la mayoría de los países del mundo. Solo el 12% de los puestos de responsabilidad de las empresas de la Unión Europea son ocupados por mujeres. Para intentar revertir esta situación países como Noruega toman medidas para que el 40% de las mujeres ocupen los consejos de administración.

 

La inclusión de las mujeres en el mundo de los negocios, es un tema que preocupa a las empresarias españolas, por ello se han creado iniciativas para fomentar el papel de la mujer en el mundo empresarial.

 

¿Qué dificultades atraviesan las mujeres para obtener un puesto de responsabilidad en empresas?

 

El salario, tal y como comentábamos al principio, es una de ellas. No sólo la mayoría de puestos parecen estar destinados a los hombres, sino que si alguna mujer es capaz de acceder a un alto cargo, su remuneración, puede llegar a ser notablemente inferior.

 

La conciliación familiar es otro de los puntos con el que tienen que lidiar muchas empresarias, puesto, que actualmente las normativas implantadas en las corporaciones, favorecen más las labores profesionales masculinas. Las empresas, parecen no darse cuenta de la importancia que supone para muchas mujeres compaginar la vida laboral y familiar. 

 

¿Son los factores culturales los que impiden la igualdad de las mujeres en el ámbito empresarial?

La realidad es que los hombres no se han puesto de acuerdo para que esta desigualdad siga siendo latente. Sino, que son los factores sociales y culturales los que siguen provocando esta diferenciación. Los roles de género son creados por la sociedad y son aprendidos de generación en generación, hasta convertirse en un claro reflejo de la población. 

Aunque existe la creencia extendida de la “debilidad” de las mujeres para enfrentarse a la gerencia directiva, estudios internacionales han demostrado que, aquellas compañías que han contado una administración mixta, obtienen mejores resultados económicos. 

 

A pesar de esta situación, es innegable el papel que ha tenido la mujer como líder empresarial, por eso, su ascenso en las corporaciones se va siendo cada día más notable. 

 

El sacrificio y esfuerzo del sector femenino por garantizar su igualdad en labores de liderazgo, sigue estando a la orden del día. Proyectos como Womenalia, la primera red social para mujeres profesionales, es un claro ejemplo de ello. 

 

Que las mujeres hayan sido conscientes de esta situación de desigualdad y se hayan decidido a dar un paso al frente para combatirlas, es uno de los factores clave para luchar por la equidad laboral, de ahí la importancia de la formación a nivel de Liderazgo y Habilidades Directivas, como el Master que GADE Business School ofrece, una formación que te adentra en el complicado mundo de la empresa y te enseña a solventar con éxito todas las dificultades que en el día a día te puedes encontrar.