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Cuando empresa y familia son uno, la responsabilidad del líder del negocio familiar es crucial. La estabilidad de estas empresas suele estar relacionada con la buena sintonía de los miembros de la familia y eso hace determinante la labor de liderazgo del gerente de una empresa familiar. Desde nuestra escuela de negocio abordamos hoy las claves que determinan un liderazgo eficaz en una empresa familiar.

Las empresas familiares son fundamentales en el tejido empresarial español y generan la mitad del empleo de nuestro país. De hecho, este tipo de negocios supone el 82,8% del total de las empresas en marcha, según datos del INE. Por su parte, el Instituto de Empresa Familiar estima que hay más de un millón de empresas familiares con un tamaño medio de 28,8 empleados y una antigüedad media de 33 años, destacando diez de ellas que son centenarias.  

 

El líder en la empresa familiar

La relevancia de las empresas familiares en España pone en valor la figura del líder de estas compañías. Cuando la familia y la empresa van de la mano, el liderazgo empresarial adquiere otra dimensión, ya que se suma a la responsabilidad de gestionar el negocio, la necesidad de mantener unidos a los miembros de la familia y generar un sentimiento de pertenencia al negocio familiar que vaya más allá de los beneficios.

El liderazgo en las empresas familiares no tiene por qué recaer en el patriarca de la familia, puede ser asumido por otro de los miembros del clan. Pero sea quien sea el responsable de dirigir la empresa, como líder deberá fomentar la cohesión familiar para garantizar la estabilidad del negocio.

 

Retos en el liderazgo de negocios familiares

El líder de la empresa familiar tiene que encontrar el equilibrio entre el necesario diálogo con los demás miembros de la familia y la necesidad de que se reconozca su autoridad, asumiendo varios retos que determinarán el éxito de la compañía:

 

Inculcar el sentido de pertenencia a la empresa

El líder familiar debe dejar claro que la empresa es más que un negocio, es el resultado de años de trabajo, una fuente de bienestar y una oportunidad para las nuevas generaciones. En este sentido, es fundamental generar interés entre los jóvenes de la familia para que en el futuro sean quienes tomen las riendas del negocio. El líder debe buscar una preparación profesional y adecuada para quienes dirigirán un día la entidad y pensar con tiempo en cómo debe llevarse a cabo el traspaso generacional en la compañía.

 

Aislar a la empresa de problemas familiares

En todas las casas pueden surgir problemas, pero éstos no deben interferir en el funcionamiento de la empresa familiar. Asimismo, los problemas que pueda tener el negocio no deben nunca trascender al ámbito familiar. De todo ello dependerá la estabilidad del negocio.

En este reto, la labor del líder de hacer compatibles los intereses de la empresa y la familia es complicada pero resulta fundamental. Esta forma de liderazgo debe compaginar la presencia de la familia y la gestión empresarial, una combinación que supone asumir responsabilidades diferentes y que dificulta la toma de decisiones.

 

Valores y compromiso

Hay valores que los patriarcas de la familia han inculcado al resto del clan. Respeto, responsabilidad, humildad, honestidad, honradez, disciplina… son valores que pueden cimentar la actuación de nuestra empresa familiar y que deben fomentar el líder de la compañía.

En este sentido, el compromiso con la familia y su empresa debe ser total. El líder de la empresa de la familia tiene que implicarse de la misma manera en su trabajo como en su familia para lograr resultados. Es fundamental tener una actitud positiva y no olvidar que los más importantes integrantes de nuestro equipo de trabajo son nuestros familiares.