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Si los trabajadores son el más valorado activo de las empresas, resulta comprensible el importante papel que tiene la evaluación del desempeño en un negocio. Medir resultados, evaluar objetivos y analizar decisiones es crucial para conocer el rendimiento de la organización y poder así corregir posibles errores y establecer nuevas metas. Desde nuestra escuela de negocios repasamos las tendencias que rigen los procesos de evaluación y cómo han evolucionado.

La evolución de las empresas y sus trabajadores han marcado desde hace décadas la forma de medir el desempeño de los trabajadores. El análisis de competencias y habilidades, junto con la medición cuantitativa del rendimiento de los trabajadores que se utilizaba en el siglo pasado, tuvieron que adaptarse a la nueva realidad surgida de la Sociedad del Conocimiento, en la que las empresas cambiaron y se volvieron más complejas, con nuevos perfiles profesionales y nuevas competencias.

Hoy los cambios los está impulsando la tecnología, que permite análisis más detallados y homogéneos de las plantillas, y la prioridad de las empresas de localizar y retener el talento en sus organizaciones, con el objetivo de proyectar su potencial y optimizar su rendimiento. Se trata de facilitar la gestión del talento, desde una evaluación del desempeño que se apoya en soluciones tecnológicas que permiten trabajar online directamente con los trabajadores.

 

Evaluar para optimizar la gestión del talento

La gestión del talento incorpora aspectos como la creación de entorno colaborativos y la posibilidad de ampliar los horizontes profesionales de los trabajadores. Son elementos fundamentales para conseguir el grado de compromiso que la empresa busca en el empleado, con el objetivo de sumar al trabajador en el empeño de lograr los objetivos que se ha marcado la organización.

La evaluación de los nuevos empleados debe adaptarse a esta nueva situación, con modelos de evaluación que resulten amenos y no generen rechazo. Además, estos modelos deben facilitar la formación y aprendizaje de los trabajadores, que es clave en un entorno cambiante como el actual.

 

La tecnología como aliada de la evaluación del desempeño

Las nuevas tecnologías de la comunicación son un gran aliado para la incorporación de la gestión del talento a los procesos de evaluación. Estas herramientas no sólo permiten analizar más datos y realizar procesos de evaluación más complejos, sino que ofrecen la posibilidad de trabajar online directamente con los empleados, independientemente de la localización de su puesto de trabajo.

De esta forma, la tecnología permite:

  • Realizar procesos de evaluación homogéneos en organizaciones con varias sedes.

  • Ayuda a localizar el talento en las organizaciones y a promover iniciativas de formación para cultivar sus habilidades.

  • Facilita la detección del riesgo de fuga de talento y conflictos.