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La Dirección Administrativa es una de las funciones más importantes dentro del propio proceso administrativo en la que se aplica todos los conocimientos adquiridos para poder llevar a cabo toda la toma de decisiones importantes dentro de la empresa. Es una labor complicada y de alta responsabilidad que está muy emparentada con el control y la retroalimentación dentro del proceso administrativo y que, o la llevan directamente los gerentes o recae sobre figuras con liderazgo y autoridad dentro de las organizaciones y que tiene como misión que los objetivos trazados por la empresa se cumplan. Esto significa que se debe de saber lidiar con imprevistos, corregir sobre la marcha y a menudo tomar decisiones estratégicas.

Estas decisiones son en muchas ocasiones el motor de los negocios y de la adecuada elección de alternativas, depende en gran parte el éxito de una organización. Cuando de habla de Dirección Administrativa muchos se piensan que es fácil de dominar, pero en realidad lleva un esfuerzo y se deben de seguir los pasos para lograrlo.

Esta Dirección Administrativa será más eficiente cuanto más se encamine hacía los objetivos generales de la empresa.

La Dirección Administrativa es pieza fundamental para el correcto funcionamiento administrativo y es clave no solo en la previsión y anticipación empresarial, sino también en la motivación del capital humano.

Con el paso de los años, las teorías de organización se han focalizado en centrarse cada vez más en la Dirección Administrativa, una fase dinámica y que depende mucho de otras disciplinas humanísticas como la psicología, la sociología o la neurociencia, entendiendo el proceso desde la perspectiva de las personas y, por tanto, de todos aquellos procesos que intervienen en su comportamiento. Intentar separar la parte humanística de la dirección en el proceso administrativo es un auténtico fracaso, tanto para el propio proceso de gestión como para la empresa a nivel interno.

Una empresa está formada por un conjunto de personas con distintas motivaciones e intereses por ello, conocerlas será la clave para su administración.

Dentro de la Dirección Administrativa podemos destacar que su funcionamiento se basa fundamentalmente:

Toma de decisiones. En la que se debe definir el problema, evaluar las alternativas, y tomar una decisión al respecto. Aunque no tengan el poder de decisión final, siempre se tendrá en cuenta su criterio y recomendación.

Realizar una integración. En la que haremos un reclutamiento, una capacitación y la renovación si fuera necesaria. Se dirigirá las acciones del equipo de acuerdo al plan establecido por la dirección general.

Motivación. Revisión de las dinámicas empresariales, empleando nuevas, reforzando las existentes o incluso eliminando las contraproducentes. Guiar la conducta y los esfuerzos de cada miembro al mismo tiempo que se ayuda a descubrir el potencial de cada uno de ellos.

Comunicación. Emparentada con la motivación, se debe saber en cada momento que se espera de cada segmento de la organización. Debe de ser un puente o interfaz entre la dirección y el personal. Recordar y poner en práctica la misión, visión y valores de la empresa.

Liderazgo y supervisión. No solo se trata de asesorar o tomar decisiones y velar por su implementación, sino también mantener abierto el canal de retroalimentación y control que permita junto con la Dirección valorar la eficacia de los cambios producidos.

Por lo tanto, aunque la Dirección Administrativa venga determinada por altos conocimientos fiscales, contables y financieros va inherentemente unida para llegar a ser un personal altamente cualificado para actuar como asistente en los órganos de Dirección y Gestión de una empresa, uniendo las habilidades sociales acordes con el puesto tales como la gestión, negociación, diplomacia y el liderazgo.

Si a esto le unimos una alta capacidad de organización, autónomas, resolutivas, con habilidades de trabajo en equipo y buenas dotes comunicativas y sociales estaríamos ante el perfil perfecto para la Dirección Administrativa.

La Dirección Administrativa está en continuo contacto con la Dirección empresarial, de ahí que deban conocer en todo momento como actuar y que protocolo seguir, aupando ahora mayores puestos de responsabilidad dentro de las organizaciones, ocupando un papel importante de apoyo a la Dirección junto con cierto poder de decisión y autoridad. La necesidad de formación para adaptarse a todos estos cambios y nuevas circunstancias es indiscutible, por lo que ahora puedes adquirir las competencias y conocimientos teóricos y prácticos para poder especializarte en este ámbito gracias sobre todo a Masters como el de la ESCUELA SUPERIOR GADE con el Master de Dirección Administrativa.

Si te interesa formarte y reciclarte en el ámbito de la Dirección Administrativa, una formación de Master te asegurará la preparación necesaria pudiendo asumir nuevas competencias y responsabilidades dentro del mundo empresarial y alcanzando una mayor proyección dentro de tu carrera profesional, consiguiendo mejores condiciones laborales.

Es un sector en alza y con grandes posibilidades de futuro dentro del área de los Servicios Empresariales tanto en entidades e instituciones públicas como empresas u organizaciones privadas.

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