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Los avances de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y la globalización han impulsado a muchas empresas a establecer equipos en diferentes países para su expansión. Este proceso de deslocalización tiene ventajas e inconvenientes, y desde nuestra escuela de negocios te exponemos las posibilidades que ofrece esta forma de organizar el crecimiento de la empresa y qué retos supone para las organizaciones.

La deslocalización de equipos ofrece a las empresas interesantes ventajas en su esfuerzo por ampliar mercados y establecerse en otros países. Según la firma especializada en la búsqueda y selección de perfiles de alta dirección, Page Executive, contar con equipos en distintas localizaciones ofrece beneficios como:

 

Conocer mejor el mercado y al cliente

Tener un equipo local en un país o región facilita un mayor conocimiento del entorno y permite a las empresas tener una percepción más real de aspectos importantes para el negocio como son el público objetivo, la economía o la situación del mercado, entre otros. En este sentido, contar con representantes en estas zonas ofrece la posibilidad de conocer de primera mano cuáles son las necesidades de los clientes de esta región, lo que es un primer paso para acercarnos a los clientes y ampliar nuestra clientela.

 

Una visión global y muchos enfoques locales

La deslocalización permite a las empresas con negocios fuera de sus fronteras mantener una perspectiva del sector a nivel global, que normalmente aporta una mayor prevención o capacidad de reacción ante los vaivenes del mercado.

Por otro lado, contar con equipos deslocalizados con profesionales de distintos países aporta a las empresas una saludable diversidad, con diferentes enfoques y puntos de vista.

 

Diversidad aplicada a la toma de decisiones

Estas empresas han aprendido que un mismo problema puede abordarse de distintas formas según el país o región de donde sean los miembros del equipo. Esto ofrece un gran número de opciones a la hora de afrontar una situación concreta.

 

Los retos de las empresas con equipos deslocalizados

Contar con equipos deslocalizados también exige esfuerzos a las empresas que desarrollan esta estrategia para el desarrollo de su negocio. Los retos que deben asumir no son fáciles de abordar y en cada organización deben encontrar la forma de asumirlos. Según Page Executive, estos son los retos que se plantean a las empresas al gestionar equipos deslocalizados:

 

Diferencias culturales

Es quizás la barrera más importante, ya que influye en otros muchos aspectos del negocio. En lo que se refiere a la gestión, las empresas deben aprender a ser lo suficientemente flexibles para trabajar con directivos y con el personal a su cargo deslocalizado, dentro de los valores y límites que marca la cultura empresarial de esta zona. Esto supone aprender a dirigir la empresa de otro modo.

 

Los equipos deslocalizados suponen mayores costes

Contar con una delegación internacional no sale barato. Trabajar con equipos que se encuentran en distintas zonas del mundo es más caro por dos razones fundamentales: el coste de los viajes que se realizan periódicamente y por las posibles condiciones económicas especiales de esa región o país.

 

La dificultad de gestionar equipos en la distancia

No es fácil gestionar una parte de la empresa que está en otro país. La forma en que empleados de diferentes nacionalidades entienden la cultura empresarial y la jerarquía de la organización puede generar problemas. Además, aunque los avances tecnológicos hacen mucho más fáciles las comunicaciones, es mucho más complicado mantener un contacto regular con un equipo deslocalizado, ya que influyen factores externos como la diferencia horaria o la calidad de las telecomunicaciones de la región.

 

Hay que conocer a los stakeholders locales

Para que una empresa empiece a trabajar en cualquier país, sus responsables allí desplazados deberán averiguar cuáles son los grupos de interés. Como ya apuntó Freeman, los stakeholders deben ser considerados como un elemento esencial en la planificación estratégica de los negocios. La única forma de garantizar el mejor resultado en un mercado extranjero es conocerlos y averiguar cuáles son sus necesidades y sus expectativas.